Quiero cumplir metas

¡Cada día que pasa tengo más ganas de comerme el mundo!

Y trabajo a full para conseguirlo.

Pero a medida que avanzo en mis proyectos, me van apareciendo más y más temas y se me empiezan acumular tareas sin resolver.

Trato de cumplir con todo, pero, veo que cada vez tengo más enanitos escondidos en mi jardín.., que me alejan de cumplir metas.

Mi cabeza se empieza a desdoblar y mientras que estoy a una, pienso en la otra, lo que deriva en no pensar ni en la una ni en la otra.

Por encima, la información me cae como una catarata, miles de cosas demandan mi atención cada día, no es fácil, nada fácil…

Seguro que algo de todo lo que me pasa, te pasa a ti.

Seguro que, con el ansia de ver tu proyecto o negocio a tope, te encuentras en algunas de las situaciones que he confesado.

Saco de mi biblioteca digital, un libro que te recomiendo leer, y releo:

 Los 7 hábitos de la gente altamente efectiva Stephen Covey

Repaso aquel hábito que me está fallando, lo qeu me está impidiendo cumplir metas, se trata del de

Establecer primero lo primero

Es decir, dominar la habilidad de poner prioridades a las tareas.

Para poder establecer plazos y metas tienes que ser capaz de establecer prioridades.

En este punto Stephen Covey habla de la técnica para priorizar las tareas.

Según Covey, hay que dividir las tareas en 4 categorías:

Tareas sin importancia ni urgencia, por ejemplo:

  • Devolver llamadas que no son importantes.
  • Responder e-mails que no son importantes.

Tareas sin importancia pero urgentes, por ejemplo:

  • Terminar de preparar los detalles de una reunión.
  • Participar de una reunión, que, aunque no ayuda a tu proyecto o negocio, es necesaria.

Tareas importantes y urgentes, por ejemplo:

  • Terminar con la preparación de último momento para una reunión importante con un cliente.
  • Hacer llamadas de último momento a clientes clave.

Tareas importantes pero sin urgencia, por ejemplo:

  • Aprender a escribir mejor.
  • Aprender a hablar mejor.

Al hacer esta división de tareas, empiezas a entender que por ejemplo no deberías priorizar para nada las tareas “sin importancia ni urgencia”.

Está claro, que no deberías dedicar ningún tiempo a estas tareas, por ahí se está escapando mucho tiempo.

Pero es que estas tareas son muy tentadoras, son las fáciles, no requieren ningún esfuerzo mental, se suele disfrutar.

Pero aún peor es tener que dedicar tiempo a “tareas no importantes pero urgentes”, porque estas son las que se han relegado hasta un punto en que pasan a tener categoría de urgentes.

Es aquí donde te pregunto y me pregunto, ¿cuánto tiempo estás dedicando a tareas que no son importantes?

Sí, si es mucho el tiempo, “Houston tenemos un problema”.

Entonces ¿cuáles son las tareas que deberías priorizar?

En su libro, Covey nos cuenta que la mayoría de las personas piensan que deberían priorizar las tareas importantes y urgentes. Pero eso es un error.

Covey dice:

“Es como una potente rompiente”. “Viene un gran problema y te tira al piso y quedas aniquilada/o. Luchas por levantarte para enfrentar otro problema que aparece y te noquea y te tira al piso”. Estás “siendo literalmente golpeado por problemas todos los días”.

¿Te suena conocido?

Esto es, todas las tareas urgentes, tanto las importantes como las que no lo son, son problemáticas.

Son urgentes porque has descuidado algo o porque son importantes para otras personas.

Tienes que encontrar la forma de mantener de esos problemas fuera de tu lista de tareas.

Esto significa que tienes (tengo) que cambiar algunos hábitos de trabajo, porque las tareas urgentes solo te agotan y te convierten en una adicta infeliz al trabajo.

Dice Covey que, para transformar tu vida tienes que priorizar las tareas importantes, pero no urgentes ya que son las que te van a ayudar a alcanzar tus metas más importantes y de largo plazo.

Nadie dijo que fuera fácil.

Las tareas urgentes, son muy notorias, porque parecen estar gritando en tu agenda, mientras que las importantes, pero no urgentes tiene un tono más suave, casi susurran en tu cabeza.

Para ayudar a salir a la luz a esas tareas críticas, pero que nos hablan en voz baja, como la conciencia, esa que te avisa que estás haciendo algo mal..

Reflexiona (reflexionemos)

Piensas que como no es urgente, no es importante. Pero lo es.

¿Acostumbras a dejar de lado aquellas tareas que te conducen a una meta?

Quizá el miedito se cuela y ¿evitas hacer tareas que puedan cambiar tu vida? Todo cambio, aunque sea para mejor puede traer acompañado el miedo.

He decidido empezar a usar unas reglas para evitar caer en no alcanzar las metas por estar apagando fuegos  y alejar todos los miedos …

Planificar los días de acuerdo a la división de las cuatro categorías que nos menciona Covey.

Paso 1

Dividir las tareas en

  • Sin importancia ni urgencia.
  • Sin importancia, pero urgentes.
  • Importantes y urgentes.
  • Importantes, pero sin urgencia

Paso 2

  • Resolver todas las tareas urgentes, hasta que de a poco, al ir utilizando las técnicas que nos propone Covey desaparezcan de mi agenda.
  • Buscar la forma de eliminar las tareas que no son importantes ni urgentes.
  • Incluir una tarea importante que no sea urgente, para ir cumpliendo metas a largo plazo.

Paso 3

  • Resaltar en la lista aquella tarea importante pero no urgente. Y convertirla en la prioridad número o uno de tu día.

Paso 4

  • Hacer primero la tarea del paso 3

Quiero empezar a sentirme mucho mejor conmigo y mis tareas, para lograr más energía y cumplir con mis metas.

¿Te animas a poner en marcha estos pasos conmigo?

Empezar a sacar los árboles que impiden ver el bosque, para cumplir metas..

Cumplir metas

 

 

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